El Misteri d’Elx —así en valenciano, la lengua en que se canta— lleva representándose desde el siglo XV. No hay constancia de que se haya interrumpido nunca. Ni guerras, ni plagas, ni prohibiciones han podido detenerlo. Eso ya lo convierte en algo extraordinario antes de empezar a hablar de lo que es.
Qué es el Misterio
Es un drama litúrgico en dos actos que narra la Dormición, Asunción y Coronación de la Virgen María. Se canta en valenciano medieval, con música del siglo XV, interpretada por voces masculinas de la propia ciudad de Elche. Los cantores no son profesionales venidos de fuera: son vecinos de Elche que aprenden el papel de sus padres o de sus vecinos, como se ha hecho siempre.
La escenografía incluye elaborada maquinaria aérea —la araceli, una especie de nube dorada— que desciende desde la cúpula de la Basílica de Santa María para elevar a los actores hacia el cielo. En pleno siglo XXI, el efecto sigue siendo impactante.
Por qué merece un viaje
El Misterio de Elche es una de las pocas experiencias culturales de España donde el tiempo parece literalmente detenerse. No es una recreación; es la cosa original, viva, en el mismo edificio, con las mismas palabras. La UNESCO lo declaró Patrimonio Inmaterial de la Humanidad en 2001, uno de los primeros en recibir esa distinción.